El metal titanio, como material ligero, de alta resistencia y resistente a la corrosión, posee propiedades físicas y químicas únicas. Combinado con una serie de técnicas de procesamiento precisas, los productos de titanio han alcanzado nuevas cotas tanto en estética como en funcionalidad. A continuación se analizan los principales procesos de tratamiento superficial de aleaciones de titanio:
(1) Proceso de anodizado: Este proceso utiliza la acción electroquímica para formar una película densa de óxido sobre la superficie del metal titanio. Esto no solo mejora la resistencia a la corrosión y la dureza del titanio, sino que también permite crear colores atractivos, como el azul y el púrpura, ajustando las condiciones electrolíticas, lo que enriquece notablemente el atractivo visual de los productos de titanio.
(2) Proceso de pulido: Mediante rectificado mecánico, pulido químico o pulido electrolítico, se mejora la lisura y el brillo de la superficie de la aleación de titanio, logrando un acabado espejo (rugosidad superficial Ra ≤ 0,02 μm) o semiespejo. Este proceso elimina eficazmente las rayaduras y defectos superficiales. No solo mejora la estética y la planicidad superficial del producto, sino que también incrementa la resistencia a la corrosión al reducir la rugosidad superficial, lo que lo hace adecuado para piezas decorativas de alta precisión, dispositivos médicos y otros productos con requisitos estrictos de calidad superficial.

(3) Proceso de recubrimiento por deposición física en fase vapor (PVD): En un entorno de vacío, partículas metálicas o no metálicas se depositan sobre la superficie del titanio para formar una película delgada uniforme y densa. Este proceso no solo mejora la resistencia al desgaste y la resistencia a la corrosión del titanio, sino que también permite obtener colores atractivos mediante el ajuste de los materiales de recubrimiento y los parámetros del proceso.

(4) Proceso de esmaltado: El esmaltado consiste en rellenar toda la base con esmalte coloreado y luego someterla a cocción en un horno de alta temperatura a aproximadamente 800 °C. El esmalte se funde, pasando de un estado sólido granular a un estado líquido, y tras enfriarse se convierte en un esmalte brillante fijado firmemente a la base. En este momento, el nivel del esmalte queda por debajo de la altura del alambre de cobre, por lo que es necesario rellenar nuevamente con esmalte y volver a cocerlo. Este proceso se repite generalmente cuatro o cinco veces hasta que el diseño queda completamente relleno al mismo nivel que el patrón cloisonné.

(5) Proceso de chorro de arena: El chorro de arena es un proceso que utiliza el impacto de una corriente de arena a alta velocidad para limpiar y rugosizar la superficie del sustrato. Se emplea aire comprimido como fuente de energía para generar una corriente de chorro a alta velocidad que impulsa materiales abrasivos (escoria de cobre, arena de cuarzo, corindón, arena de hierro y arena de Hainan) contra la superficie de la pieza, modificando su apariencia o forma superficial.

(6) Proceso de estirado de alambre: Este proceso crea una textura delicada y uniforme, similar a un alambre, en la superficie del metal de titanio, mejorando el atractivo visual y la sensación táctil del producto. El estirado de alambre confiere a los productos de titanio una textura y un estilo únicos, lo que mejora la estética general del producto.

(7) Proceso de titanio coloreado: El proceso de titanio coloreado utiliza tecnología de alta temperatura y descarga eléctrica para crear una película de óxido sobre la superficie del metal de titanio, lo que da lugar a una amplia gama de colores. Este proceso no requiere pintura ni pigmentos, basándose exclusivamente en las propiedades naturales del titanio y en la reacción de oxidación. El núcleo del proceso de titanio coloreado radica en el control preciso de la alta temperatura y la regulación de la corriente, lo que permite que la superficie del titanio exhiba distintos efectos cromáticos a diferentes temperaturas.

(8) Proceso de grabado láser: El grabado láser, también conocido como marcado láser, utiliza un haz láser de alta energía para grabar la superficie del metal de titanio, creando patrones o textos exquisitos. El grabado láser se caracteriza por su alta precisión, alta eficiencia y procesamiento sin contacto, lo que mejora significativamente el valor artístico de los productos de titanio.

(9) Proceso de oxidación por microarco: La oxidación por microarco, también denominada oxidación por microplasma, emplea una combinación de electrolito y parámetros eléctricos adecuados para generar, mediante los efectos instantáneos de alta temperatura y alta presión producidos por la descarga en arco, una capa cerámica sobre la superficie de aluminio, magnesio, titanio y sus aleaciones; dicha capa está compuesta principalmente por el óxido del metal base.

KYHE Technology tiene amplia experiencia en los procesos anteriores de tratamiento superficial de aleaciones de titanio, centrándose en servicios personalizados. Basándonos en las necesidades específicas de distintas industrias y productos, podemos seleccionar y optimizar el proceso de tratamiento superficial más adecuado para garantizar que los productos reciclados de aleación de titanio cumplan tanto con los requisitos de rendimiento como con los estéticos.